22 mayo 2009

SOMOS ANGELES



Angel de la Guarda

Un ángel de la guarda es un espíritu que se cree que protege y dirige a una persona particular. La noción de “ángel de la guarda” y de su jerarquía fue desarrollado extensamente durante el siglo V AC. por Pseudo Dionisio Aeropagita.
La creencia ortodoxa contemporánea sostiene que los ángeles de la guarda protegen el cuerpo y elevan rezos a Dios, a la manera de intermediarios. El calendario de santos de la Iglesia Católica incluye un recordatorio a estos seres celestiales, celebrado el 2 de octubre
Los cristianos creen que los ángeles de la guarda protegen cualquier persona o vivienda a pedido del propio Dios, sin embargo, la creencia de que Dios envía un espíritu para observar a cada individuo era común en la filosofía griega clásica; Platón se refiere a ella en el Fedón, 108. De manera similar, esta mención aparece en el Antiguo Testamento, aunque no se delinea con especificidad. En el Libro de Daniel, los ángeles parecen ser asignados a ciertos países. Enoc 100:5 –parte de cuya escritura está inspirada en los documentos de la Iglesia Etíope Ortodoxa de Tewahedo– manifiesta que los hombres justos gozan de ángeles protectores. En Hechos 12:15 aparece otra alusión a tal creencia, mientras que en Mateo 18:10, Jesús explica que existen ángeles de la guarda que cuidan a los niños: Nunca los desdeñen; les digo que tienen sus ángeles de la guarda en el cielo, que miran continuamente al rostro divino de mi padre. (Nueva Biblia Inglesa.)

ORACIÓN AL ÁNGEL DE LA GUARDA

La oración habitual de los cristianos a su ángel de la guarda es la siguiente:
Angel de la guarda, mi dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, hasta que descanse en los brazos, de Jesús, José y María. Amén.
Que cada alma individual tiene un ángel de la guarda nunca ha sido definido por la Iglesia, por lo tanto, no es un artículo de la Fe. Sin embargo así se lo considera, tácitamente, tal como San Gerónimo expresó: cómo será de grande la dignidad del alma para que cada uno tenga desde su nacimiento un ángel de la guarda asignado por Dios.
La Fe en la existencia de estos custodios se remonta a la Antigüedad: paganos como Plutarco y neoplatónicos como Plotino sostuvieron esta tesis. Era también la creencia de babilónicos y asirios, tal como sus monumentos atestiguan. En la Biblia, esta doctrina es claramente perceptible y su desarrollo está textualmente expresado. En Génesis 28-29, los ángeles no sólo actúan como los ejecutores de la cólera de Dios sino que salvan a Lot del peligro; en Éxodo 12-13 un ángel es el líder designado para conducir a Israel, y en 32:34, Dios dice a Moisés: Mi ángel irá contigo.
La doctrina del Antiguo Testamento concibió a los ángeles como ministros de Dios que realizan sus órdenes. Incluso los niños pequeños tienen ángeles de la guarda, y se considera que estos mismos ángeles tienen que satisfacer una misión en la Tierra.
Entre las menciones que el Nuevo Testamento hace de la doctrina de los ángeles de la guarda, podemos recordar al ángel que socorrió a Cristo en el jardín, y al ángel que liberó a San Pedro de la prisión. Hebreos 1:14 manifiesta más claramente esta creencia, explicando que su función es conducir a los hombres al Reino de los Cielos.
La tercera jerarquía de los ángeles, como explicaremos más adelante, se encuentra compuesta por principados, ángeles y arcángeles. Estos últimos son tres: San Miguel, San Gabriel y San Rafael. Su fiesta canónica se celebra el día 29 de septiembre.
El significado del nombre Rafael es "el que sana". Es un arcángel que se encuentra siempre cerca de los hombres para ayudarlos a paliar su dolor. Aparece su mención en las Sagradas Escrituras, en Tobías 12:6, 15. Generalmente se lo dibuja con vestimenta de peregrino, llevando un bastón y una vasija de agua. Además, las representaciones suelen incluir el pez del cual consiguió la hiel necesaria para sanar al padre de Tobías.

No hay comentarios:

Publicar un comentario